Las discriminadas por triplicado piden paso

FUENTE: EL CORREO BIZKAIA

La directora de Emakunde, Izaskun Landaida, ha señalado este viernes que «está constatado que tener una discapacidad aumenta el riesgo de sufrir violencia machista». Un problema físico o intelectual, una afección en la visión o el oído eleva «el riesgo entre 1,5 y 10 probabilidades más» que el resto de las mujeres. Por eso Emakundeha presentado, en la sala BBK y ante más de 300 profesionales, una guía con las pautas básicas para atender a este colectivo con «especificidades y necesidades concretas pese a su gran diversidad y heterogeneidad».

Ana Peláez, vicepresidenta de la Fundación CERMI y miembro en el comité español de Naciones Unidas, ha aludido a que «el 19, 2% de la población femenina del mundo sufre una discapacidad, un porcentaje que en los hombres es del 12%». «La estirilización de estas mujeres es una forma de violencia y las expone aún más a que sean víctimas de abusos. La ONU pide erradicarla en un año». También ha señalado que «hay muchas reticencias a calificar como enfermedad mental las secuelas» del maltrato machista.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha cerrado la jornada dando las gracias «a quienes trabajan en la atención de mujeres víctimas de violencia». Respaldó su aportación «a construir una sociedad libre de violencia contra las mujeres», algo que es «un objetivo de país». Por su parte, la viceconsejera Lide Amilibia ha concretado que, de las 170 mujeres que recibieron en 2018 la ayuda económica para mujeres que sufren violencia machista, 10 tenían alguna discapacidad.